viernes, 9 de agosto de 2013

Las Castañuelas Blancas




Fotografías con Celular por Gabriela Bruckner

Flagelo y Pecado como Vías Místicas Literarias



"La Condesa Sangrante" de Valentine Penrose
"Drácula: Vlad Tepes, el Empalador" de Märtin Ralf-Peter
"Filosofía en el Tocador" del Marqués de Sade
"La Venus de las Pieles" de Leopold von Sacher-Masoch

Cosas de Galpón


Hace muchos muchos años, existió un hombre muy pero muy perezoso, que solamente atinó a completar un cuaderno de hojas amarillas, con indecibles e incontables títulos de novelas que ni siquiera intentó principiar.  Transcribimos los siguientes:

Peligra la margarita
La plusvalía de la rosa
Estudios sobre la velocidad del frío
Todo sea por la perennidad de la mona
Maquinaria de oro y humo
Rebeldía de los puentes
Obreros del olvido
El cavernario que leía a Estrabón
Viejo canalla que escapa a la muerte
Espantada interrogante número uno
Me resulto insoportable
Y etcétera


Rafael Teicher

Hábitos y Orfandades I



Fotografías con Celular por Gabriela Bruckner

Corrupción y Corrosión con Marcadores


Ha partido el ananá sobre el mantel. Transpira y pliega su sombrero blanco. Crédulo, enjuaga sus manos. Y escribe: Arroja esqueletos y gladiolos que huelen a azúcar.

Por la tarde, inundado en la espuma universal que vomita la ventana, dibuja un pájaro que lleva un pan entero con el pico.

Pese a todos los esfuerzos, no hace otra cosa que golpear con las manos la cara muda del texto.

Rafael Teicher

Espacios de Lujuria y Violencia en la Obra de Carlos Alonso


 

jueves, 8 de agosto de 2013

La Elegía de la Muerte


Alejandra Pizarnik ( 1936 - 1972 )

Nicholas Roerich: Pintor, Viajero, Arqueólogo y Esoterista de Origen Ruso



El Multiverso Rococó y Centelleante de Walter Crane




Delicadeza y Hondura de La Voz Humana en el Lied y la Chanson Académicas



"La Canción de la Tierra" de Gustav Mahler
"Cantos de Auvergne" de Joseph Canteloube
"Canciones Grises" de Reynaldo Hann
"La Bella Molinera" de Franz Schubert


Lo Sordo


El hombre se rasura la barba frente al espejo muerto. Va vestido con pijama a rayas celestes y grises. Al otro lado del tibio tragaluz, un tren, enjambrado y senil, ensucia el dorado de los brotes. La cera del alba se ablanda en las estructuras repentinas de las flores.

El hombre rota la quijada en el meollo materno del sol. Cierra los ojos para mirar más lejos. Traba las pestañas y las cejas. Aspira el rostro. Y comprende, que está cayendo hacia el centro ronco e inconfeso de la vida.  

Rafael Teicher

Onirismo Y Surrealismo en la Pintura Inmejorable de la Argentina Raquel Forner



De Rayo Envuelto


¿Es deseable una fenomenología oscura o de lo oscuro? ¿Merma lo cifrado cuando recibe el choque acuático del párpado? ¿Acrece?

¿Cómo asaltar lo ineficaz? ¿Cómo tomar del rabo al tiempo o torcerle las orejas a un espejo? ¿Qué fue antes: el libro o la burbuja?

¿Esperarás la detención del cuerpo, y del eco de los cuerpos, para entramar las almas?


Rafael Teicher

miércoles, 7 de agosto de 2013

Epifanía del Pianoforte




Vladimir Horowitz
Claudio Arrau
Arthur Rubinstein
Dinu Lipatti
Glenn Gould
Martha Argerich

Imaginería, Infancia y Pobreza en la Obra Plástica de Antonio Berni



Espantada Interrogante Número Uno

Alguien corre desesperado por las calles trabajosas del bajo. Las suelas de sus botas resbalan sobre las piedras. Sesga, meteórico e innumerable, un rectángulo de arbustos y de flores. La luna castiga sus hombros, terrenos, húmedos. Tropieza contra toneles y cajas. Repica escalinatas altivas. Atropella telas níveas que pegan sus lóbulos al viento. Al fin, patea el cuerpo de un conejo revuelto en sus propios órganos, y se detiene. La botella robada le pesa como un corazón en el remolino sudoroso del cuerpo. Delante de sus ojos, deshidratados, se yergue, demencial y elusiva, la casa del odio.  

Rafael Teicher

Banquete de Miel y Rosas


La mujer se dirige hacia una tienda de muñecas. Preferiría dirigirse hacia una tienda de varitas de magia o de insectos, pero no. La mujer se dirige hacia una tienda de muñecas. Repentinamente, decide comprar un velo diminuto para la cara de un oso.


Rafael Teicher