lunes, 12 de octubre de 2026

Militancia Indeclinable Contra el Gran Titiritero



 • Te he visto en los bordes labiales de los féretros, en las teteras que alzan los hombros, en el pan con lluvia

• Tus ubres de cristal no me alimentan, me provocan gárgaras de ceja, y pus en los pasillos y en el casco

• He jurado delante de los fósforos que te hundiré los péndulos, marioneta ascendida, voz de poliéster

• Para alejarme de ti llevo las manos tan lejos la una de la otra que en lugar de rezar, fundan 

• Tu no eres botón de marinero para la manga de mi saco 

• He visto las pinzas con las que vas tallando la carne de las flores, mercachifle, instalador de curvas de botella, aguafiestas

• A ti te ha mascado un ermitaño en el patio sin balde, eres el brazo gangrenado de la estrella del rio

• Hueles a agua inoportuna, y al cadáver de la abeja magra, tus resortes uránicos sin caspa, hieden 

• A los cuatro años te sorprendí soplando los farolitos de papel, atando poemas contra un corcho, así que te conozco bien, relámpago cuerdo, hurón

• Aunque estampes la bandera embadurnada en mi manzana negra no te llevarás ni mis pelos ni mi espanto, mis eructos te harán cosquillas en el tercer párpado, ramplón

• Respecto a mis muelas, te aseguro que perdurarán para siempre como pelotas de ping-pong a ras del pasto



Rafael 






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