miércoles, 4 de diciembre de 2024

Hueso de mis Huesos


Para la noche

de brujas

compré un ínfimo

esqueleto

plástico


Colgado contra la madera

de la puerta

parece una lámpara

sin pétalos,

o un revólver

dentro

del arcón

de un

santo


Como un mudra arquitectado con

la lengua

escupe su menuda y homogénea plenitud de herbívoro:


nunca

crepita


Ahora, cada tarde, en el minuto en que las flores

rinden sus galeras

hacia la hojarasca

y los ataúdes se restriegan los hombros contra las iguanas

nos miramos cual egipcios,

atrapados en el laberinto imposible y continuo de los dedos de un guante:


nos sabemos perfectamente inútiles y tristes,

como cubos de hojalata

censurados topológicamente

por la lamida cenital

del viento.


Sé que un día

las dos ventanas

volverán a conformar

un mismo

golpe


de dos relåmpagos acobardados

se hará

la gran ribera

de la

luz.


De momento,

sólo hacemos ineficaces huracanes con los ojos,

nos proponemos joyas oscuras entre vidrio y vidrio


y se nos cae uno

que otro

crujido

desde

el

corazón


Rafael Teicher


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